Fotografía y reseña: Javier Martín-Artajo G.
Fecha: Marzo 2004
Es un reloj vertical ligeramente declinante al Oeste que fue construido hacia 1700. Está sobre el muro que da a la calle principal y ha sido grabado directamente en la piedra con sus líneas y números resaltados en dorado.
El gnomon ha sido repuesto recientemente con simple redondo de construcción y se apoya en tres puntos que lo sujetan a la pared con plomo.
La cara del reloj presenta como información horas babilónicas e itálicas sobrepuestas a las líneas zodiacales, horas modernas con numeración romana y señales de medias y cuartos de hora. En otra franja una nueva numeración cada 10 minutos.
La leyenda NON SINE LUMINE completa este interesante reloj.